UN NUEVO ESPACIO PARA LA VENDIMIA

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Ahora se anuncia que se demolerá el edificio anexo al mercado Juan Escutia para dar espacio al comercio ambulante. Buena medida; sin embargo, ¿y mientras qué? Es lo que se empiezan a preguntar muchos de estos comerciantes que la mayoría quiere regresar a su lugar de origen que tenían antes de ser desplazados debido a las obras de remodelación de las calles del Centro Histórico de Tepic.

Se entiende que las calles se diseñaron para el paso de los vehículos y las banquetas o aceras para el tránsito peatonal, pero da el caso de que por costumbre o por haber sido la capital nayarita una ciudad pequeña y por ende con pocos habitantes, se podía tolerar el que, así sus banquetas fueran muy estrechas, hubiese puestos de vendimia semifijos y de vendedores supuestamente ambulantes; supuestamente ambulantes porque en realidad no andan o andaban deambulando de un lado a otro, sino que se ponían y ponen en forma semi-fija considerando ese lugar habitual como de su propiedad. Pero ahora con la remodelación de las céntricas calles y con la ampliación de las aceras que algunos comerciantes consideraron como para su beneficio, están viendo que no es así, y más ahora que se está anunciando que ya no se les volverá a permitir que se pongan en su lugar habitual que ocupaban antes de la remodelación de dichas calles.

Pero ya se les dio una esperanza con el proyecto de ubicarlos a un lado de la Presidencia Municipal una vez que se derrumbe el añejo edificio que ha servido como oficinas del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y que cuenta con auditorio en donde en su estrado estuvieron alguna vez las ventanillas para el cobro del predial y del SIAPA, pero que al parecer se le descubrió un gran daño estructural por lo que dichas ventanillas de cobros municipales se tuvieron que trasladar al patio centran del Palacio Municipal y que posiblemente el reforzar dicha edificación saldría más caro que demolerlo y edificar ese nuevo mercado proyectado para la instalación de los comerciantes que quieren más estar en las calles del centro de la ciudad a como dé lugar que estar encerrados en un local así sea exclusivo para ellos y nadie más.

Y si bien primeramente se corrió el rumor de que dichos comerciantes ambulantes serían ubicados en la Plaza del Mariachi o del Músico, en el cruce de las avenidas Victoria y México, al parecer ya se cambió esta decisión con este nuevo proyecto de reubicar al comercio ambulante en un local ex profeso para ellos en la esquina de las calles Amado Nervo y Puebla; sin embargo, vuelve a la mente la pregunta que tal vez se hagan no la mayoría sino de todos de los que se consideran vendedores ambulantes: ¿y mientras se derrumba el actual edificio y se construye el nuevo, qué pasará, se les permitirá seguir vendiendo en donde actualmente fueron reubicados?

En el trienio de Raúl Mejía González como presidente municipal, se reubicaron la mayoría de los vendedores de puestos semi-fijos que ocupaban espacios en varias calles del centro de Tepic, principalmente por la calle Puebla en su cruce con Lerdo, y además se quitaron todos los puestos que estaban en los portales del edificio denominado como “Bola de Oro”, para ser reubicados en su local actual del denominado “Pasaje México”, en donde por cierto no se fueron quienes estaban en los puestos de los portales de Bola de Oro, ya que la mayoría de quienes están en el Pasaje México son de origen oaxaqueño, pero eso es otra historia. El caso es que ahora los portales del edificio Bola de Oro ya están igual que antes con puestos semi-fijos que por lo regular instalan los mismos comerciantes establecidos que sacan sus mercancías enfrente de sus propios negocios.

Pero volviendo al caso de los que se dicen vendedores ambulantes y que son los que están en la mira de la actual administración tanto estatal como municipal, ¿se querrán ir a un local encerrado así como así todos ellos? Porque están por ejemplo los vendedores de frutas que por años han estado en varias de las esquinas del centro de la ciudad y que la gente ya los tiene muy bien ubicados como por ejemplo el señor que está en la esquina de Zacatecas e Hidalgo, o la señora que ocupa un espacio con camioneta y todo en la calle Morelos y Puebla, así como otros vendedores que se dicen ambulantes pero que no deambulan sino que están en un espacio que consideran como ya propio, ¿querrán estos vendedores irse a encerrar a un mercado con el temor de que su lugar será ocupado con el tiempo por otros vendedores?

Sea pues. Vale.