TRABAJADORES DE LA UAN QUE NO SON UNIVERSITARIOS

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Inevitable eludir el tema de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), ahora que se anuncia la nueva reforma a su ley orgánica, pues es tema obligado en la mayoría de las pláticas recurrentes tanto en mesas de café, familiares y encuentros ocasionales y más, porque al parecer esta reforma ha pisado fuertemente algunos callos tanto entre los mismos universitarios como parte de la sociedad en su conjunto.

Queda claro que este es un conflicto que pudo haberse resuelto debidamente lo más pronto posible, pero al parecer el problema es que hay muchas resistencias en no querer desenrollar la madeja por haber muchos intereses envueltos. Porque de querer resolver el asunto más pronto que tarde se pudo haber resuelto deteniendo todos los pagos indebidos, es decir, los que reciben quienes no tienen ningún derecho a recibirlos por no merecerlos, así como una revisión a fondo del monto que perciben algunas personas sin desempeñar cargo alguno dentro de la UAN o sin desquitarlos tal y como debieran.

Ahora pillan quienes se sienten afectados e invocan una invasión a la autonomía de la propia UAN; sin embargo, eso de ser autónoma no quiere decir que una universidad sea un Estado dentro de otro, tal y como sucede con El Vaticano, no, pues la UAN es un ente público y como tal, público es, por lo que su administración debe de ser pública por recibir recursos tanto de la Federación como del estado y municipios, por lo que dicha autonomía no quiere decir que los directivos universitarios pueden hacer y deshacer lo que deseen con los recursos que se les otorgan; y menos alegar que los recursos no les han llegado en tiempo y forma, al menos los del Gobierno Federal, pues ya lo ha manifestado públicamente el mismo Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de que los recursos han sido entregados tanto a las entidades del país así como a las universidades y por lo tanto, no pueden alegar que hay un recorte en los mismos, ya que se les han dado dichos presupuestos de acuerdo a como lo marca la ley al respecto; y ante esto, hasta el día de hoy no se ve que alguien, algún gobernador o rector universitario haya puesto una demanda por difamación o calumnia en contra del presidente AMLO por decir mentiras. Así que no hay excusa ni pretexto para que aleguen que dichos recursos no les han llegado.

Ahora bien: al decir esto AMLO, quiere decir o al menos da a entender que está bien enterado del asunto y que esta nueva reforma a la ley orgánica no es nada más iniciativa propia del gobernador Antonio Echevarría García, sino que tal vez en un estudio consensuado se dedujo que lo mejor que se podría hacer para resolver este problema ya tan cotidiano que afecta a la UAN, era conformar una reforma que transparente mejor el manejo de la administración y que los recursos se canalicen a quien deben ser entregados y ya no a quien por ningún motivo los merece.
Se han oído voces respecto a este conflicto universitario de que únicamente podrían opinar los mismos universitarios por ser un problema que les atañe únicamente a ellos; sin embargo, en este caso todo mundo tiene derecho a opinar precisamente por ser la UAN del dominio público debido a que se sostiene con los impuestos del pueblo; y además, un cardiólogo no tiene por qué haber sufrido algunos infartos para saber de los males que aquejan a la visera cardiaca, por lo que cualquier ciudadano sin estar inmiscuido a fondo en los problemas universitarios, con tan solo analizar concienzudamente el problema de puede deducir que la resistencia a la reforma universitaria es por como dijo el clásico nayarita: cuestión de pesos y centavos, y nada más.

Y a propósito de universitarios, ¿quiénes son los verdaderos universitarios dentro de la UAN? Se supone que únicamente la Directiva universitaria, empleados administrativos, la planta docente y los estudiantes y nadie más. Por lo que los trabajadores que llevan a cabo labores de mantenimiento, aseo, cuidado de jardines y cualquier tipo de trabajo manual dentro de la misma UAN son eso, trabajadores que hacen sus labores dentro y en la UAN, pero no pueden ser considerados como universitarios, pues se podría catalogar como un ente independiente completamente de la UAN y más, porque los trabajadores cuentan con su mismo sindicato que en sí, nada tienen que ver con lo administrativo de la UAN, así de fácil que se puede deducir esto. Quienes trabajan en el mantenimiento dentro de la UAN se podrían considerar como una empresa particular.

Sea pues. Vale.