SOBRE LA MARCHA FIFÍ, PARA VARIAR

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

SOBRE LA MARCHA FIFÍ, PARA VARIAR
Irresistible no emitir una opinión respecto a la ya tan sobada marcha denominada por el vulgo como “fifí”, debido a que hay mucha tela de donde cortar por lo tan ridícula que la hicieron parecer los expresidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, aunque éste último lo hizo nada más colgándose prudentemente mediante la redes sociales por aquello de no quemarse todavía más de lo que ya está.

Obviamente esta fracasada marcha se podría enmarcar dentro del Partido Acción Nacional (PAN), en la que desde luego se vio que participaron personas pertenecientes a la clase media alta y de ahí para arriba, pura gente que se ha dejado engañar con el petate del muerto y porque al crecer en una predominación priista y panista que para el caso vendría a ser prácticamente lo mismo, se les hace inverosímil que un Presidente de la República, en ocasiones se ponga al tú por tú con algunos periodistas y haga declaraciones antes impensables en voz de un presidente del país.

Mirando y leyendo lo que se ha alcanzado a ver y leer tanto en medios informativos así como en las dichosas redes sociales, queda claro que el sentido común ha preponderado en la mayoría de los comentarios ya sean serios o de vacilada, porque lo primero que se viene a la mente ya lo dijo, publicó o escribió alguien más; sin embargo, lo que más sobresale es la coincidencia entre la mayoría de los comentarios es que se vio pura gente que se podría considerar pudiente, tanto por la vestimenta así como la intolerancia hacia las preguntas que les hacían personas que se identificaban como youtubers o reporteros en sí y, porque –aquí sí se vale generalizar- todas las mantas y carteles con que le reclamaban al actual presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), calzarían muy bien con los otros expresidentes del país que, en su momento, hicieron todo lo que ahora le reclaman a un presidente que apenas tiene poco más de cinco meses en funciones.

Y a propósito de presidentes anteriores, ¿acaso alguien se habría atrevido a manifestarse de la misma forma como lo hicieron ahora estos marchistas? Por supuesto que sería impensable que alguien en su sano juicio le hubiese reclamado en tal forma por ejemplo a Gustavo Díaz Ordaz, a Luis Echeverría Álvarez o a Carlos Salinas de Gortari, so pena de sufrir una terrible macaniza mínimo si no es que fresco bote o desaparición forzada, tal y como sucedió en la pasada administración federal porque aún no se sabe nada de nada de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero, y tal vez como dijo don Teofilito: ni se sabrá jamás.

Otra de las coincidencias entre infinidad de opiniones respecto a la susodicha marcha del silencio, es por qué no se vio gente con huaraches o descalza, “descamisados” como llama el mentado jefe Diego Fernández de Ceballos a Juan Pueblo; no se miraron a etnias del país, a obreros, campesinos, madres y padres de familia a los que supuestamente se les despojó del Seguro Popular, de las guarderías infantiles; y aún más, no se miraron en las filas de los manifestantes a profesores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), ni de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la combativa CNTE que pudo haber aprovechado esta marcha para llevar agua a su molino y así hacer más ruido por la tan cuestionada Reforma Educativa; pero no, nada de estos personajes se vieron en las filas de los manifestantes que obviamente y por lo mismo, era pura gente que siente pasos en la azotea y posible perjuicio en sus propios intereses.

Y otra coincidencia tanto en mesas de café como en analistas, es que cómo es posible que gente que se supone tiene al menos un grado más de educación, cultura y enseñanza que Juan Pueblo en promedio, hayan hecho un reclamo impensable y más aún por haberlo promovido dos expresidentes del país al reclamar que “renuncie” AMLO, siendo que constitucionalmente un Presidente de la República no puede renunciar a su cargo o encargo nomás por quítame estas pajas, o porque así se lo están solicitando otros expresidentes y sus achichincles.

Lo que sí ha quedado claro es que algo tiene AMLO que todos los señalamientos en su contra en vez de perjudicarlo, al parecer lo fortalecen más, y todo debido a las mentiras con que se han manejado sus adversarios al sacar fotos viejas mostrando multitudes aparentando ser de esta última manifestación, por lo que para el sentido común quedó de manifiesto que todo es puro ruido y no hay nada concreto en contra de AMLO.

Sea pues. Vale.