SENADO VIENE DE SENECTUD

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Patéticos en verdad que se vieron algunos senadores faltándole el respeto a su investidura como tales tratando de impedir que tomara protesta como presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) la señora María del Rosario Piedra Ibarra; comportamiento más parecido a un pleito de cantina que al que deben de estar comprometidos en un recinto que representa a uno de los tres Poderes de la Unión.

A todas luces se ve que este Poder Legislativo está más echado a perder que un litro de leche sin refrigerar en un mes; porque no nada más la Cámara de Senadores, sino también la de Diputados en donde también se han dado buenos agarrones no nada más de palabra, sino hasta con agresiones físicas entre los miembros de ambas Cámaras, tanto mujeres como varones dejando mucho qué desear en cuanto a lo que representan para la Nación Mexicana.

Por algo molestó a algunos senadores que se haya elegido a la señora Piedra Ibarra como presidente de la CNDH, no nada más porque sí, algo debe de haber en el fondo por tanta insistencia en que no tomara protesta Piedra Ibarra para su nuevo cargo, porque en realidad nada tiene qué ver sea quien sea, ya que hasta antes de doña Rosario, quienes habían estado al frente de la CNDH prácticamente se la pasaron nadando de a muertito, así que para el caso, en realidad no afecta para nada si la nueva presidente es militante de Morena o es amiga del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), porque lo que importa en verdad sería en todo caso su buen desempeño y que esté al tanto en lo posible de todas las violaciones a los derechos humanos que siguen afectuándose cotidianamente tal y como si quienes los violan no estuvieran conscientes de que la cosa ya no es o será igual y que ya no habrá pretexto ni excusa para librar una acusación por estas violaciones; porque si bien hay quienes han criticado a la CNDH porque supuestamente defiende más a los victimarios que a las víctimas, ahora es probable que el enfoque respecto a la defensa de los derechos humanos sea en todo caso también para cierto tipo de autoridades que abusan de su poder, así como de empresarios y desde luego cuerpos policíacos que se sienten desde siempre estar por encima de la ciudadanía sin tomar en cuenta que están para protegerla y no para agredirla.

Sin embargo, lo que en realidad se ocupa es una buena reestructuración del Poder Legislativo tanto a nivel federal como estatal, pues ya tiene tiempo en que pareciera más bien que ambas Cámaras se han convertido en agencias de colocaciones para poner ahí a sumisos allegados que están al mande usted de sus dirigentes y no de la población a la que supuestamente deberían de representar; y desde luego, eliminar de una buena vez las diputaciones y senadurías plurinominales que únicamente han servido precisamente para poner ahí a los que llevan la voz cantante y sin que les haya costado ningún tipo de sacrificio estar ahí, sino nada más la angustia de si serán escogidos para ocupar una curul y nada más.

Senado viene de senectud y deberían estar ahí nada más los mexicanos con más edad cuyo paso por la vida les haya dado cierto grado de experiencia para analizar las leyes e iniciativas de las mismas, de acuerdo a esa experiencia y no repetir errores del pasado; sin embargo, esta Cámara se descompuso abiertamente cuando se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para reducir la edad de quienes podrían integrar el Senado de la República, y todo para dar lugar al llamado “niño verde” Jorge Emilio González Martínez como senador, algo a todas luces anormal, pues como se dice líneas arriba, el Senado debería de ser ocupado por puras personas mayores en la plenitud de su vida.

En la mayoría de todos los países han existido desde siempre los Senados o Consejos de Ancianos para coadyuvar en los deberes y destinos de un país o nación. Incluso en las naciones existentes en lo que hoy se conoce como Mesoamérica, existían los senados o consejos de ancianos, un claro ejemplo es el que condenó a la horca a Xicoténcatl el joven, príncipe tlaxcalteca por oponerse a ayudar a los españoles dizque para que los tlaxcaltecas se libraran del yugo en el que los tenían sometidos los Mexicas. Y así por el estilo, se entiende que el senado debe de estar representado por la senectud de un país y no por jóvenes improvisados o adultos inexpertos en política que se sienten autoridades por ser nada más representantes populares o por buscar el fuero político.

Sea pues. Vale.