SE REQUIEREN OBRAS EN LAS COMUNIDADES Y NO SOLO BUENAS INTENCIONES

Héctor Hugo Villegas Severiano (Dirigente de Antorcha en Nayarit)

Ha transcurrido ya más de un mes desde que una comisión representativa de campesinos, colonos y estudiantes acudieron a la oficina del señor gobernador Antonio Echevarría García para hacer entrega de su pliego petitorio de demandas, que no es otra cosa que un apretado resumen de las necesidades más apremiantes que existen en decenas de comunidades de la entidad. En dicho documento se destacan las comunidades que requieren de manera urgente que se les dote de agua potable, luz eléctrica, drenaje, apertura de caminos, construcción y reconocimiento de escuelas, servicios de salud, apoyos para productores de autoconsumo, entre otras que, como puede juzgar quien lo guste, son indispensables para la vida cotidiana de todo ser humano y también un derecho que tenemos todos los mexicanos.

Desde entonces, nos hemos reunido en tres ocasiones con funcionarios estatales, quienes han reconocido la justeza de las demandas y han señalado que existe voluntad por parte del Gobierno del Estado para atender las demandas solicitadas. Se nos solicitó esperar unos días para que las diferentes áreas administrativas analizaran las peticiones, para después de ello poder concretar la realización de las obras, pero los días siguen corriendo y no se materializa el compromiso hecho y por tanto también se incrementa la preocupación de los peticionarios de que todo vaya a quedar solo en buenas intenciones.

No está de más señalar que nunca hemos sido de la idea de “todo o nada”, siempre hemos mostrado sensatez y disposición para que, aunque sea poco a poco, se vaya programando la realización de las obras, a pesar de que es muy complicado para miles de familias no contar con los servicios básicos en sus hogares. Tenemos que señalar también que no es la primera vez que nos enfrentamos a este tipo de “política” que asumen algunos gobiernos, con la finalidad de negar en los hechos la solución de las demandas y por tanto condenar a los pueblos a que vivan en condiciones infrahumanas, por lo que reiteramos nuestra petición de que la voluntad manifiesta por el Gobierno del Estado se concrete y avancemos en la solución de las demandas y con hechos se trabaje de manera seria en reducir la pobreza en la que viven la mayor parte de los nayaritas.

Por todos es conocido que aquellas comunidades donde además de los servicios básicos existe alumbrado público, espacios deportivos, parques, teatros al aire libre y escuelas donde se eduque la niñez y juventud, además de volverse más seguras sus habitantes se hacen más disciplinados y adquieran amor al arte, al deporte, a la cultura y a la educación y por tanto les nace también la aspiración de una vida mejor para ellos y sus familias. Es por ello, que desde hace 45 años, el Movimiento Antorchista viene luchando por llevar un poco de justicia social a quienes con su trabajo cotidiano forjan la riqueza de nuestra patria.

Por tanto, sería un grave error y una injusticia del Gobierno del Estado desdeñar las peticiones hechas por el pueblo organizado de Nayarit; por el contrario, debiera apoyar de manera decidida las solicitudes que le están haciendo sus gobernados, pues de no hacerlo seguramente provocará que se incremente la inconformidad social y la gente tendrá la necesidad de recurrir a las movilizaciones para ser escuchada. También en este punto la experiencia nos ha enseñado que cuando el pueblo se decide y sale a las calles, tarde que temprano consigue lo que las autoridades le niegan. Ojalá y que los discursos se sintonicen con los hechos, que de hacerlo contarán con el reconocimiento y agradecimiento de la gente o en caso contrario se demostrará una vez más, que las promesas hechas solo buscaban que les permitiera llegar al poder para ponerlo al servicio de sus intereses personales.

Finalmente, les recuerdo a mis compañeros que el próximo 25 de agosto nos reuniremos con otros 80 mil hermanos de lucha de los estados de Michoacán, Colima, Jalisco y Guanajuato en un magno evento en la Ciudad de Morelia para reafirmar nuestro compromiso de lucha por erradicar la pobreza de nuestro país.