RELATOS DE PASIÓN: CAPÍTULO CXLVII

Rigoberto Guzmán Arce

A los nuev@s lector@s y amig@s.

684.- CLAROSCURO
Ya tenía esperando varios días y noches también. Me enviaron la muestra y después de rectificar cuatro errores por teclado, lo envío en ese miércoles en la tarde. La señorita Noriko de imprenta Groppe, muy amable y considerada, la comunicación por teléfono y correo, para costos, paquetería, archivos, portada, contraportada. Una estructura que se forma en torno a la impresión de un libro.

Creo que le tengo especial cariño a todos los que he publicado, los poemarios al universo, a la naturaleza; los relatos que giran alrededor del mundo, las bellas artes, la ciencia, el amor y otros ángeles más; las crónicas de ixtlenses, obituarios, personajes, lugares y acontecimientos, pero este libro son como mis memorias, es de la carne y el hueso, de los amores y dolores, de los que se hicieron humo y sueño, de los que tienen raíz y huele a barrio y viajes.

Mi andadura se enriquece con la publicación de este libro que le tengo un profundo cariño porque desde hace casi seis años y ocho meses, inicié una ruta complicada, en lugar de entrevistar otra vez a amigos y compañeros, de describir lugares como hace 20 años, me decidí por escribir de mí mismo, claro que no soy nadie merecedor de tal distinción, pero me fui convirtiendo en mi psiquiatra en mis épocas tormentosas de los altibajos, de los cielos azules y el infierno atroz que todo lo quema.

Cientos de páginas en los periódicos, mis casas de publicaciones, al periódico Express de Nayarit y El Regional que amigos como Francisco Javier y Omar Nieves abrieron con entera libertad para que tuviera la oportunidad de comunicarme desde mi isla solitaria de un corazón desgarrado, de mis pensamientos desorbitados hasta desfallecer, pero lancé la botella en forma de alma ilusionada para que alguien tuviera la bondad en los mares lejanos de leer la columna íntima de Claroscuro.

Brotaron decenas de historias en episodios, cada viernes tener en mis manos de nuevo la estructura, el texto para volver a reírme o llorar según la intensidad del péndulo sentimental. Brincar de año, traer de nuevo el goce y el dolor de aquellos tiempos que gasté en otro lugar, lejanía y cercanías que volvían a estar aquí en mis memorias y en los dedos.
Llenar mi pecho de grandes hombres y mujeres, muchos seres anónimos, pero valiosos en mi existencia y yo en las suyas, vivir también en sus órbitas, porque somos planetas errantes en busca de consuelos.

Aquí tengo ya los cartones que abro y los cientos de libros saltan con la emoción que no me puedo contener. Son cinco capítulos que escogí como el preámbulo de esta obra que espero siga publicando hasta el fin de mis días y más allá de los siglos y las estrellas.
Me mueve la energía del amor, con sus plenas manifestaciones, porque es duro escribir en ese reto, esa congoja, la desesperación, el pánico de la hoja en blanco. Complejo es publicarlo y más enredado es venderlo como un bien cultural, ir con el ser humano para que sea lector de tus vivencias, de tus maneras de vivir y de contar desde la esquina que te tocó compartir.

El calor que se genera con la lectura, el que sea una tentación para que se iluminen los recuerdos del lector amigo. La relación de un tercero cuando me leen al sentir que no se ha diluido los recuerdos. Es un placer inexplicable cuando me cuentan que le gustó a la familia los libros que les he ofrecido, al hijo, a la hermana, al papá. Esto cura cualquier desgarradura.

El libro Claroscuro consta de cinco capítulos: versiones, 18 historias relevantes desde mis tres años con la venida de una caravana de gringos hasta el atentado de las torres gemelas; fuegos, mis escritores favoritos haciendo un recorrido muy personal de sus creaciones y sus vidas; pasiones, la escritura y la lectura como fuentes inagotables de la imaginación; la casa grande, mi abuela Lupe y la relación profunda que tuve con ella en los relatos más sobresalientes desde mi año y medio hasta su fallecimiento; Victoria, la señora mágica y especial, irrepetible con sus casi 100 años de vida valiosa y agitada.
Espero que tenga la fortuna de contar con lector@s nuev@s, pero sobre todo que me prodiguen con su amistad verdadera, que es lo que cuenta al final de la vida y de toda obra humana y de Claroscuro. Gracias… Continuarán los relatos de pasión el próximo miércoles.

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