Periodico Express de Nayarit
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El parto de una cabra

Francisco Javier Nieves Aguilar

2011 / 02 / 16

La cabra balaba lastimosamente. Sus berridos se podían escuchar por casi todo Heriberto Jara. No podía mantenerse en pie. Abría sus ojos desmesuradamente y de vez en vez se arrastraba en el corral, repegada a las piedras.

 Era una cabra baya. “Creo que ya va a parir”, dijo Don Cruz. Los síntomas eran claros. Había dilatación en la ubre y endurecimiento en sus pezones. Se había negado a comer y su vulva había aumentado de tamaño.

Había fiesta en el rancho debido al bautizo de Cintia Yanely. Dejamos la conversación por unos momentos y nos dirigimos al corral, siguiendo los pasos de Don Cruz.

Para muchos de nosotros, ver parir a una cabra era una novedad. Saltamos al corral henchidos de curiosidad.

Recostada en el suelo, la cabra balaba cada vez con más fuerza. Había descarga de mucosa en su vagina. A los pocos minutos observamos un bulto blanco, pero era obvio que tenía problemas con su parto.

Ante esas circunstancias, Don Cruz se vio precisado a intervenir. Martina se ofreció ayudarle sujetando a la cabra de la cabeza, para evitar que sus movimientos fueran más bruscos.

El cabrito se negaba a salir; “voy a ver si lo puedo sacar”, dijo Don Cruz. Un velo amarillento cubría la cría. La bolsa que contenía el líquido amniótico se rompió. El agua escurrió para formar un pequeño charco.

Aunque con mucha dificultad, Don Cruz al final de cuenta logró extraer la cría y, tan pronto como la tuvo en sus manos, la acercó a la cabra.

Ésta lamió al recién nacido; según se nos explicó, para dejar su propio olor en la cría y para ayudar a activar la circulación en la sangre y la respiración de ésta.

El chivito se movía apenas. Su vida apenas sí duró 30 segundos. Murió ahí mismo. Al parecer fueron dos los factores: Traía la cabeza doblada; y una de sus patas estaba doblada.

El parto de esta cabra fue presenciada también por varios chiquillos. Fue cuestión de 20 minutos a lo sumo. La cabra madre siguió recostada, mientras que su cría fue enterrada en un pozo que Don Cruz excavó en el mismo corral.w