NO ESTÁ EL CASO CERRADO

Sergio Mejía Cano

Es de suponer que el amparo que recibió el exgobernador del estado de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, causó escozor en varios entes políticos y buena parte de la ciudadanía que esperaban justicia y no venganza; obviamente que también debió generar un cierto malestar para los que esperaban a la voz de ya que esto se aclarara de una buena vez por todas en aras del bienestar y la tranquilidad de la sociedad nayarita.

Ahora la Fiscalía General del Estado ha dado a conocer su postura al respecto, porque tal y como se dio la nota del amparo, se da a entender claramente que a dicha Fiscalía se le han atado las manos para que proceda de acuerdo a como ya estaba llevando el proceso, aclarando además que en sí, dicho amparo está mal enfocado porque se manifiesta en el mismo que todo es cuestión de una persecución política y por motivos electorales, lo cual para cualquier ciudadano enterado al respecto es un hecho que no es así, porque desde la detención del exfiscal ahora detenido en una cárcel de Nueva York, si no es que antes, ya había voces soterradas que clamaban justicia; soterradas porque se seguía sintiendo un cierto temor en los supuestos afectados de recibir en respuesta algún tipo de represalia; y más, cuando se desató aún más la violencia y se rumoraba que el exfiscal preso no había perdido su poder tanto en la capital como en todo el estado de Nayarit.

Y qué bueno que la postura de la actual Fiscalía sea para aclarar que no está el caso cerrado, sino que continuará con las medidas del caso y desde luego, todo apegado a Derecho. Ojalá así sea porque para la opinión pública, ahora que se soltó la liebre de los dimes y diretes quiere aclaraciones concretas y que no le salgan con que con dicho amparo ya solucionó todos sus males el exgobernador que, por supuesto que tiene todo el derecho a defenderse como sea y desde luego que está y debe estar protegido por la presunción de inocencia que si bien siempre ha estado plasmada en nuestras leyes, ahora con el nuevo sistema de justicia penal y oral, se le ha puesto más énfasis a esta garantía, porque es obvio que todo ciudadano es inocente hasta que no se le muestre lo contrario; y he aquí el meollo del asunto, porque en todo caso el exgobernador no tiene por qué demostrar inocencia alguna porque ya la tiene bajo la protección de la ley; y ahora lo que corresponde es que la autoridad y la justicia le demuestren lo contrario, es decir, que no es inocente, pero con las pruebas irrefutables a la mano. Así que es aquí en donde se sabrá la capacidad de investigación de las autoridades encargadas de demostrar la culpabilidad del exgobernador Sandoval Castañeda, si es que lo es, mientras él se siga presumiendo inocente de acuerdo con la ley.

Desde que comenzó todo este mitote sobre el exgobernador, principalmente desde la detención de su fiscal Edgar Veytia, buena parte de la sociedad emitió su veredicto y más, por las informaciones al respecto de su enriquecimiento de la noche a la mañana. Es por eso que en pláticas de banqueta, de plaza o de café, infinidad de personas que sin ser eruditos en la materia, de entrada señalan como culpable al exgobernador y desde luego a su fiscal debido a la información que se soltó en los medios a través de la susodicha Comisión de la Verdad, en que se documentó sobre personas que se dicen despojadas de propiedades tanto inmuebles como muebles, amenazas y un extenso surtido de anomalías detectadas por parte de la ciudadanía; pero que deben de ser sustentadas por la autoridad correspondiente; porque también se han oído voces respecto a las supuestas desviaciones de recursos destinados al Sector Salud, de Educación y también al Magisterio y al sindicato de burócratas.

Se entiende que no sería muy difícil seguir una auditoría para llegar al fondo del asunto de cómo un personaje político se hizo rico de la noche a la mañana. Seguir la huella hacia el pasado y llegar al punto en donde comenzó su cambio de vida; claro que no nada más del exgobernador, sino de cualquiera otro político o funcionario público que haya dado la sorpresa en su modus vivendi.

En el caso que nos atañe, investigar cómo un señor que fue tablajero y que luego de ser trabajador en los USA, llega a su tierra natal y a los diez años de incursionar en la política con un ascenso meteórico dejando atrás a políticos más encumbrados y preparados, llega ahora a tener infinidad de propiedades y posiblemente hasta mucho dinero. Queriendo, no es muy difícil investigar todo esto.
Sea pues. Vale.