LAS CALUMNIAS NO DETENDRÁN NUESTRA LUCHA

Héctor Hugo Villegas Severiano
Líder del Movimiento Antorchista en Nayarit

Han iniciado los eventos convocados por el Movimiento Antorchista Nacional con el objetivo de conmemorar los 45 años de lucha contra la pobreza que venimos dando a lo largo y ancho de nuestro país. Serán seis eventos regionales los que realizaremos (San Luis Potosí, Michoacán, Puebla, Ciudad de México, Chiapas y Baja California), donde se reunirán más de 500 mil mexicanos, quienes, a una sola voz, exigiremos respeto y solución a la organización de los pobres de México.

De manera “casual” se ha intensificado la campaña de calumnias y difamaciones en contra de nuestro movimiento, desde las altas esferas del poder, con el claro objetivo de tratar de opacar y desacreditar la justeza de nuestra lucha y de nuestros eventos. Nada nuevo hay en los ataques que el señor Santiago Nieto, jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, lanza en contra de los dirigentes principales de la organización y una vez más lo hace sin dar una sola prueba de su dicho, lo que, sin duda, demuestra que en este gobierno de la 4T se usa la ley de manera abusiva como espada de Damocles contra todos los que no están de acuerdo con ellos, pero esta política represiva por parte del gobierno de López Obrador no nos intimida y, por el contrario, nos impulsa y nos da más bríos para seguir con paso firme en nuestra tarea de organizar y educar a los menesterosos de nuestra patria.

Por tanto, quiero sumarme a través de este medio al llamado hecho recientemente por nuestro secretario general, el ingeniero Aquiles Córdova Moran, a todos los Antorchistas y amigos que nos acompañarán a las magnas concentraciones que realizaremos en lo que resta del año y que empiezan este domingo en el norte del país, para que todos acudamos con energía, entusiasmo y orgullo a demostrar que se equivocan quienes piensan que de esta manera acabarán con nuestra organización. Si se quiere acabar con Antorcha, sólo lo lograrán cuando se haya terminado con la pobreza y no con periodicazos y mentiras de este gobierno de la 4T. Es nuestro derecho acudir masivamente a los eventos de aniversario para demostrar que no estamos muertos, que estamos más vivos que nunca y que con nuestra presencia reafirmamos nuestro compromiso de mantenernos en pie de lucha hasta que logremos que haya realmente una distribución más equitativa de la riqueza de nuestra nación, riqueza que produce el pueblo trabajador y que hasta el día de hoy sigue en manos de unos cuantos.

En Nayarit, como en todo el país, la miseria se incrementa día a día, son cientos de comunidades las que no cuentan con servicios básicos, como lo son el agua potable, drenaje, electrificación, alumbrado público, caminos de acceso en buenas condiciones y ya no digamos instalaciones educativas dignas y servicios eficientes de salud o apoyo a productores del campo, la ciudad y pescadores; lo que condena a miles de familias a vivir en condiciones infrahumanas y por demás deplorables, y no hay autoridad de ningún nivel de gobierno que se sensibilice, y menos, que se interese en resolver sus necesidades más apremiantes; ahora, con esa política de “combate a la corrupción” les han quitado los pocos apoyos que antes recibían para paliar su dura vida.
El tiempo nos ha dado la razón, y hoy, en los hechos, el pueblo está comprobando que eso de “primero los pobres” en realidad sólo fue un engaño y que después de siete meses de gobierno de López Obrador su situación no mejora, y, por el contrario, ahora está peor. Por tanto, ha llegado la hora de Antorcha, ha llegado el momento de que el pueblo organizado y educado tome el poder de la nación en sus manos y se disponga a forjar un futuro luminoso para todos los mexicanos. Invitamos de manera fraterna a todos los nayaritas a que se unan a nuestra lucha, a que nos acompañen este 25 de agosto a la ciudad de Morelia, Michoacán, para que al lado de 80 mil mexicanos valientes y combativos de la zona Occidente del país elevemos nuestro grito de protesta de que un mundo mejor es posible y necesario. Que nadie falte a esta cita con la historia, allá nos vemos.