LA NULA POSIBILIDAD DE UN GOLPE DE ESTADO

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Que no hay nada qué temer, ha dicho el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), respecto a un posible golpe de Estado; obviamente que se ha de haber referido a un golpe de tipo militar, porque de acuerdo a varios analistas políticos, ya tiene tiempo que comenzó a darse un “golpe de Estado blando”, esto según por los golpes mediáticos en contra del actuar de AMLO, rumores que se hacen circular a través de algunos medios y redes sociales y que algunas personas se lo creen a pie juntillas.

En un principio se comenzó a correr el rumor de que AMLO podría pretender reelegirse, y se ponían como ejemplos a varios mandatarios sudamericanos y del Caribe como Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro en Venezuela, así como al presidente de Bolivia Evo Morales, y desde luego sin dejar de mencionar a Cuba. Claramente hubo mexicanos que se fueron con la finta aunque obviamente era una total incongruencia de acuerdo con el pensamiento maderista de AMLO y, si bien se dice que el poder enloquece, tal vez con el actual presidente de nuestro país no sea el caso, porque desde siempre ha puesto énfasis en la frase atribuida a Porfirio Díaz en contra de Benito Juárez de “Sufragio efectivo, no reelección” y que precisamente dicha frase Francisco I. Madero se la refrescó al mismo Porfirio Díaz, cuando el también llamado Apóstol mexicano de la Democracia entró de lleno a su campaña política.

Así que AMLO con este pensamiento posiblemente no ideó ni ha ideado en la reelección, porque además, la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no lo permite; pero tampoco lo permitiría gran parte de la población debido al gran dolor que aún perdura en parte de ella por todo lo que significó haber llegado a que después del llamado “maximato” generado por don Plutarco Elías Calles, la Presidencia de la República significara nada más seis años para quien la llegara a ocupar. Así que por ese lado, podría ser más que improbable que AMLO pretendiera reelegirse, pues ni como vacilada lo pudo haber dicho o puesto en práctica, porque entonces sí, en caso de que el mismo AMLO en un hipotético caso abiertamente hubiese dicho que sí era posible reformar la Carta Magna para una o más reelecciones, se le prendería el país y no nada más por parte de los que llama conservadores, sino por gran parte de la población e incluso y tal vez hasta de algunos grupos de militares.

Históricamente, se dice que ya ha habido intentonas de reelección presidencial, aunque soterradamente o como caldos de cultivo para ver si es chicle y pega. Uno de estos casos más recientes y sonados se supo cuando siendo presidente de la República Carlos Salinas de Gortari, tanteó las aguas reeleccionistas en San Luis Potosí estando de gobernador interino su allegado y mentor Gonzalo Martínez Corbalá, pretendiendo que siguiera en el cargo pero ya electo popularmente. Se informa por parte de analistas de aquella época de 1992 que de inmediato se levantaron voces en contra de lo que prácticamente sería una reelección; y si bien hubo quien dijera que la no reelección tenía su base únicamente en la Presidencia de la República, aun así se le dio para atrás a ese intento de tantearle el agua a los camotes reeleccionistas.

Y a propósito de militares, en caso de que a más de uno le llegara el gusanito por no gustarle cómo AMLO está llevando las riendas del país, desde luego que sería tachado de traidor a la patria, porque el disgusto de un militar inconforme no sería obviamente porque AMLO pretende acabar con la corrupción y gran parte de la pobreza extrema, sino porque está afectando intereses económicos tanto de algunos mexicanos como de extranjeros. En este caso sería bueno recordar la frase tan conocida de que los gringos no tienen amigos sino intereses, así que por ahí podría venir algún posible atentado a la democracia mexicana.

Hoy en día al menos se sabe de dos militares ya prácticamente en retiro que han mostrado su inconformidad ante la actual administración federal, incluso en los medios informativos de circulación nacional se dice que uno de estos militares ha dicho abiertamente que hay molestia, decepción, enojo y tristeza al ver cómo están haciendo ejercer a las fuerzas militares. Sin embargo, sería bueno saber si estos militares inconformes sintieron lo mismo en aquel 2 de octubre (no se olvida) de 1968 o si quisieran seguir en ese mismo plan de acatar órdenes de atacar a la población indefensa como sucedió en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Sea pues. Vale.