JUSTICIA RÁPIDA Y EXPEDITA A LA MEXICANA

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

El tema que dio de qué hablar a fines de la semana pasada fue sin duda la noticia que apareció en diversos medios informativos locales y portales de internet y que aún hoy sigue en boca de mucha gente, es respecto al dictado de formal prisión para el expresidente municipal de Tepic, Héctor González Curiel; y más, porque ahora surge entre buena parte de la ciudadanía una especie de apuesta sobre si algún día González Curiel pisará el penal Venustiano Carranza o algún otro.

Entre varios comensales alrededor de una mesa en un café citadino, prevaleció la idea de que de puro ruido no pasará este mitote, ya que de querer hacer bien las cosas en cuanto a la impartición de justicia se refiere, y en el entendido de la frase que por lo común ha sido olvidada cotidianamente por las autoridades y que está plasmada en nuestra Carta Magna de que la justicia debe de ser rápida y expedita, desde que se dictó este auto de formal prisión, ya estuviera el también conocido como El Toro calentando cemento; sin embargo, no es así, ya que se dice que aún despacha como delegado de Conagua en el estado de Zacatecas, porque se supone que a quien le dictan prisión es porque ya se consideró culpable de lo que lo acusaban y desde luego se entiende que ya no tiene por qué andar en libertad; obviamente protegido por un dichoso amparo.

De lo principal de lo que se le ha acusado a Héctor González es de la malversación de fondos destinados a la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN); entonces, si fue declarado culpable por esto, pues que se le obligue a devolver el monto por el que se la ha acusado; pero el problema es que en caso de haber dispuesto de estos dineros, posiblemente lo tuvo que repartir con alguien más, y de no ser así pues que lo devuelva íntegro y con sus respectivos intereses, ya que una cantidad por la que se le acusa que son al parecer unos 50 millones de pesos, este dinero en vez de reducir produce intereses, así que es probable que de haber dispuesto de este dinero y tenerlo, la cantidad dicha por las autoridades deber de estar completita.

Y en caso de que demuestre que ese dinero destinado a la UAN sí lo entregó en tiempo y forma, pues entonces que muestre el recibo que tuvieron que darle las autoridades universitarias y, en su caso, a dichas autoridades preguntarles por qué difamaron a González Curiel diciendo que se había quedado con las aportaciones de la población que se destinan a la UAN si El Toro ha demostrado que sí entregó el dinero a la UAN; así de fácil.

Y esto debido a que se ha dicho y documentado de que si algo le doliera a un acusado de haber malversado fondos del erario o de saquea las arcas en sus tres niveles y una vez comprobado, es que se le obligara a devolver todo ese dinero que no aparece por ningún lado. Y si no aparece es porque no se ha buscado bien, porque el dinero no se esfuma, pues siempre deja su huella y un hilo conductor que lleva al lugar en donde está, descubriendo a su vez por donde pasó mientras llegaba a su destino o destinos finales.

Así que existe la posibilidad de que González Curiel no entre a la penal, por lo pronto, y quizás no llegue a entrar debido a los muchos intereses políticos que hay en su entorno; y en el hipotético caso de que llegara a entrar por la puerta grande del Venustiano Carranza, podría cantar y por lo mismo pisar callos que hasta ahora se creen que no dolerán con cualquier pisotón, a menos que pase como en las películas: que le aseguren que calladito se ve más bonito y que tendrá todas las comodidades y su familia no pasará hambre, pues todo podría estar tranquilo. Aunque podría aplicar la estrategia iniciada por Augusto Pinochet en el 2000 cuando estaba preso en Londres, en el Reino Unido, y que un juez español pedía su extradición para ser juzgado en la región ibérica, y que de pronto se enfermó, y curiosamente supuestamente por humanidad se le permitió salir a su país natal, y curiosamente ya en el avión que lo llevaría a Chile se recuperó como por encanto; igual estrategia han seguido varios personajes como la dizque profesora Elba Esther Gordillo, a quien al parecer la estancia en el bote la fortaleció, y varios personajes más que en cuanto caen en chirona alegan estar enfermos, como Juan Collado y hasta el Chapo Joaquín Guzmán Loera. Sin embargo, como ya está muy quemado y sobado eso de que en cuanto entran a la cárcel se enferman, ahora al parecer la estrategia será declararse sin fondos para pagar abogados, pero lo bueno es que hay de oficio.

Sea pues. Vale.