EN EL CORAZÓN DE TEPIC LATE EL LATEN

En el corazón de Tepic, la capital de Nayarit, uno de los estados de la República Mexicana con mayores índices de violencia y marginación social, late el LATEN, (Laboratorio de Arte Teatral y Escénico de Nayarit).

LATEN se fundó en el año 2011 y se constituyó como Asociación Civil, sin fines de lucro, el ocho de octubre de 2012. Este laboratorio tiene su caja de resonancia en una casa vieja de estilo colonial, ubicada en la calle Morelos 139, entre Padre Mejía (antes calle Ures) y San Luis, en el Oriente de la zona Centro de la ciudad que vio nacer a Amado Nervo.

Esta finca, en la que late el LATEN, tiene su historia. Lo mejor, es que su historia palpita en la memoria de los habitantes tepicenses. Te doy dos ejemplos. Hace tiempo, a la que escribe, su madre le dio un aventón al LATEN; al acercarnos al domicilio, le indiqué a mamá que detuviera su automóvil porque habíamos llegado. Sorprendida y emocionada me preguntó, ¿hija, a dónde me dijiste que vas? Señalé el LATEN con el dedo índice de mi mano derecha.

–Mmmm, ahí era la casa de citas de Doña Mary; tu tío Arturo contaba que era un lugar muy fino y tenía siempre las puertas y las ventanas cerradas. Decía que los clientes al llegar tenían que tocar el timbre y esperar a que se abriera una ventana chiquita empotrada sobre la misma puerta. Por la ventanita pasaban su cartera para que Doña Mary, la matrona del lugar, comprobara si traían dinero suficiente para pagar los servicios; después, daban un paso hacia atrás para que les miraran la pinta. Sólo el que tenía suficientes billetes y garbo podía entrar–. No te preocupes madre, ahora es un laboratorio de artes escénicas y teatro; ven por mí, sí te dejarán pasar. Ese día no regresó a recogerme, pero no tardó en volver a visitar el LATEN y contarme cómo lo reconstruyó con los relatos que guarda en la memoria.

Este espacio cultural, creado para el estudio, la experimentación, formación, promoción y difusión del teatro y demás artes escénicas, no sólo cuenta con un público necesitado de expresiones y manifestaciones artísticas que le permitan acceder a formas no violentas de comprensión de lo humano y del goce estético. También cuenta con un público curioso, como mi madre, que llega atraído por la historia del inmueble y sale convencido de que hacen falta más espacios como el LATEN.

Por supuesto, no pueden faltar, lamentablemente, los personajes represores, como aquel hombre del que guarda constancia la prensa local. Corría el año 2015 cuando el director de la Preparatoria 1, una de las escuelas de la Universidad Autónoma de Nayarit que cuenta con el mayor número de estudiantes en la región, les prohibió a los estudiantes asistir al LATEN a ver una puesta en escena sobre la violencia, alegando que los jóvenes no podían asistir a un lugar, que como diría el poeta, antes, muy antes, había sido un prostíbulo. Mucho antes de esta prohibición y otras tantas, el exprostíbulo “El Turista”, alberga al Laboratorio de Arte Escénico y Teatral de Nayarit. Las habitaciones en las que durante varias décadas se alojaron los humores y sudores clandestinos de la doble moral nayarita, ahora, para goce del público asistente, son los cuartos donde los cuerpos nombran y cuestionan, desde la belleza, el horror de ser humano.

LATEN es la casa donde cientos de niños, jóvenes y adultos, de forma colateral y/o directa, encuentran año con año una posibilidad de otorgarle sentido a su vida a través del arte y la cultura.

En un estado con altísimos índices de deserción escolar; con más de 42 mil analfabetas de 15 años en adelante; y con el mayor número de hombres y mujeres en el país con problemas de alcoholismo, la función del corazón de LATEN es bombear la sangre del público que asiste a sus funciones de teatro, para que, entre acto y acto, sus cuerpos exuden la violencia que los toca.

LATEN cuenta con una oficina destinada a los asuntos de administración, producción y gestión; una cocina; un pequeño espacio de cafetería y venta de libros; dos foros teatrales, uno cerrado y otro al aire libre; y un salón de ensayos y usos múltiples; además de una bodega para utilería, otra para vestuario y un traspatio.

El sístole y el diástole del LATEN, se mantiene gracias a la taquilla siempre accesible para la economía fracturada de los tepicenses; así como a los servicios de capacitación, asesoría, producción y gestoría social que ofrece el equipo de trabajo profesional y técnico que conforma el laboratorio.

Pese a que el laboratorio no cuenta con el subsidio del Estado para pagar los costos de renta y mantenimiento del inmueble, ni los de producción o posproducción de espectáculos escénicos, todas sus actividades tienen considerado un número de asistentes al que se le condona el valor total de la función o capacitación. Bajo ese mismo tenor de conciencia y solidaridad, las puertas del LATEN siempre están abiertas para la comunidad de creadores locales o nacionales que necesitan de un espacio para estudiar o compartir su trabajo creativo.

En el corazón del LATEN late el corazón de Tituba, compañía teatral fundada en el año 2000 por el actor, productor y director de escena, Luis Alberto Bravo Mora.

Bravo Mora es originario de uno de los poblados más calurosos de la costa nayarita; la antesala del infierno le llaman los lugareños a Santiago Ixcuintla. En el corazón de Luis Alberto Bravo galopa, al ritmo de un caballo desbocado, el corazón del teatro. Muy joven y a trote, se fue Bravo de la naturaleza exuberante de Santiago, en busca de una tierra que le ofreciera mejores oportunidades de vida. Él quería ser actor profesional, pero en Nayarit aún no existían, y siguen sin existir, escuelas de nivel superior dedicadas a la investigación, difusión y/o creación de las artes.
En 1989, Luis Alberto Bravo Mora llegó a Tijuana y comenzó sus estudios en artes, principalmente en teatro, en el Centro Cultural Tijuana. Tuvo como maestros a Susana Alexander, Domingo Nateerie, Saúl Arreola, Enrique Nolasco, entre otros. Obligado a terminar sus estudios de bachillerato, Bravo migra a la ciudad de Los Ángeles, California, e ingresa a la University High School, escuela que permite a sus estudiantes formarse en actuación durante tres años, a través de su departamento de arte dramático. Sin embargo, su deseo inagotable por aprender, lo lleva a cursar de forma paralela estudios de formación teatral en Los Angeles Teather Academy. Al concluir sus estudios, Luis Alberto Bravo Mora decide regresar a México y continuar formándose como actor y director de escena. Ingresó a la Academia de Actuación Andrés Soler; realizó, entre muchos otros estudios, dirección de escena en la Casa de Teatro San Cayetano y pedagogía de la actuación en la Casa de Teatro en Pátzcuaro, Michoacán.

Su sólida formación teatral lo alentó a regresar a Nayarit.

En el año 2000, después de haber colaborado en las distintas compañías de teatro que tenía por aquellos años el estado, Luis Alberto Bravo Mora decide hacer su propio camino en las artes escénicas. Fue así como fundó el Ensamble Teatral Tituba, el cual, desde hace 17 años no deja de latir en el corazón de muchos jóvenes actores y directores de escena, quienes encontraron en la mano de Luis una posibilidad para formarse y seguir su propio camino como creadores independientes.

El corazón de Tituba es el pulso más constante y comprometido con el desarrollo del teatro y la calidad de vida de los nayaritas.

En el corazón de Tituba, no solo palpita el talento de los jóvenes que han encontrado en el teatro una oportunidad para encontrarse a sí mismos. El LATEN es el corazón palpitante de quienes encontraron en Tituba que el teatro es un corazón, que por fortuna para Nayarit, no para de latir. A todos ellos, larga vida.

(Parte de este texto fue publicado con el mismo título en el número 73 de la revista mexicana de teatro Paso de gato, abril-junio 2018).