EL TÍTERE ORATE DE LA CASA BLANCA

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

En realidad no sorprende que haya algunas personas que aplaudan la agresión de los Estados Unidos de Norteamérica (EUN) en contra de Irán que tal vez encienda un conflicto bélico de grandes proporciones que quizás se extienda a otras partes del mundo y no nada más en el Medio Oriente en donde se ve que la voracidad gringa no tiene límites.

En una de las tiras reflexivas de Mafalda escritas por su creador Quino, se ve al personaje de Susanita que después de mirar en un periódico guerras de todo tipo, asesinatos, represiones y hasta golpes de Estado, Susanita se tira en un sillón diciéndose como para sí misma: “ah, por suerte el mundo queda tan lejos”, palabras más, palabras menos, pero que dan a entender como que se siente a salvo y de que nada de lo que ha visto en el diario le podría perjudicar.

Sin embargo, en caso de surgir un conflicto armado de grandes proporciones tal y como últimamente lo han estado señalando varios analistas, lo más probable es que hasta a nosotros nos lleguen los daños colaterales; si bien no con bombas y balaceras a las que por cierto ya muchos mexicanos de algunas entidades ya se están acostumbrando, sí podrían significar carencias de todo tipo y más por la presión que ejercería el gobierno estadounidense al nuestro para de alguna forma tener que colaborar en sus broncas creadas y generadas por los güeros.

Si hay algo que pueda ilustrar es preguntarle a nuestros ancestros tanto familiares como conocidos respecto a cómo fue la vida en sus años mozos, y esto respecto a cómo vivieron ellos, los ahora ancianos de los que muchos de ellos ya nos abandonaron fue la pregunta sobre la llamada segunda guerra mundial, comentando y coincidiendo la mayoría de ellos en que cuando dicha guerra entró en su apogeo, aquí en nuestra región al menos hubo carencias de metales, combustibles, telas y por ende escases de varios tipos de vestimentas; resaltando todos ellos en que hasta las corcholatas y todo tipo de tapas de botellas que fueran metálicas se juntaban para mandarlas al otro lado, que pasaban trenes rumbo al norte cargados de chatarra y todo tipo de metales para las fábricas de armamentos en los EUN, y que incluso había gente que recolectaba, así como hoy muchas personas recogen botes de aluminio para su venta al kilo, tapas de botellas de refresco y otras bebidas llenando costales con esas tapas. Ah, y por cierto también la industria de la construcción en cierta forma se vio afectada por falta de varilla, alambrón, clavos, martillos y todo lo que tuviera un gramo de metal iba al kilo para ser enviado al vecino país del norte.

Así que ahora no tendría por qué no ser o suceder algo parecido, pues el gigante armamentista podría requerir de cuanta cosa de metal haya en existencia para satisfacer la demanda de las fábricas armamentistas para hacer balas que irían a parar en cuerpos de mucha gente inocente que nada tiene que ver con la ambición de los gringos con tal de sentirse los amos del mundo.

Y precisamente hay quien cree que Donald Trump es “el hombre más poderoso del mundo”; pero queda claro que nada más es un vil títere acatando las órdenes de los empresarios que están detrás de él que también es empresario pero con poco cerebro tal y como ya lo ha demostrado abiertamente, pues no ha dejado lugar a dudas de que es un orate consumado que por acatar las órdenes de los grupos de poder que están detrás de él, podría llevar a la mayor parte del mundo a una catástrofe de la que tal y como afirman muchos analistas, no habría vencedores, sino que todo el mundo perdería debido a la capacidad bélica de las grandes potencias que quieran o no se tendrían que ver involucradas, así como China y Rusia que ya se pusieron en alerta por lo que pudiera pasar en el Medio Oriente que por cierto, se dice que esta parte del mundo ha sido la tumba de los grandes imperios que ha habido en el mundo.

Los EUN al parecer están minimizando la capacidad de respuesta de Irán, debido tal vez a la soberbia tan característica que invade a quien se cree invencible como los mismos gringos que jamás han ganado una guerra; que se aprovechen de ellas y que las provoquen a cada instante en diversas partes el orbe es otra cosa, pero en sí, nunca han ganado una guerra en la que se han visto involucrados, como en la segunda guerra mundial de la que según los historiadores quienes inclinaron la balanza a su favor fueron los rusos cubriendo así las expectativas del gobierno gringo de aquel entonces de llevarse la mejor parte.

Sea pues. Vale.