EL GOBIERNO DEL ESTADO SE MUESTRA INSENSIBLE ANTE EL RECLAMO POPULAR


Héctor Hugo Villegas Severiano

De nueva cuenta tuvieron que manifestarse maestros y alumnos del Tele bachillerato Amado Nervo para exigir se cumpla la palabra empeñada por parte de funcionarios del Gobierno del Estado de entregar la clave del centro de trabajo de su institución educativa, así como el pago a los profesores que desde el ciclo escolar pasado vienen laborando sin recibir su salario; de nueva cuenta salió a relucir la insensibilidad por parte de las autoridades nayaritas, quienes a pesar de volver a comprometerse a resolver las demandas, no concretan los acuerdos, provocando que se incremente el malestar entre la comunidad estudiantil y magisterial.

En las diferentes reuniones sostenidas a lo largo de año y medio, los funcionarios estatales han reconocido la necesidad que había de una institución de educación media superior en la zona, también han señalado que las instalaciones con que cuenta el Telebachillerato son de las mejores que existen en todo el estado y que fue un gran acierto del Movimiento Antorchista haber destinado una cantidad importante de recursos gestionados ante el gobierno federal para contribuir en la educación de la juventud nayarita y ya no digamos el esfuerzo que hace la organización para tener a siete maestros que laboran en la escuela, permitiendo que los estudiantes tengan una educación más integral, en vez de conformarse con los 3 que propone el subsistema de Telebachilleratos; a pesar de todo ello, se siguen mostrando indiferentes a cumplir con la mínima parte que les corresponde a ellos.

Esta semana, se les informó a los jóvenes, a través del oficio número SPDE/1524/19, que el gobernador del estado, Antonio Echevarría García, comisionó al Secretario General de Gobierno para atender y buscar la solución presentada por ellos, pero a la última reunión acordada con el Lic. José Antonio Serrano Guzmán, para el día jueves 26 de los corrientes, no se presentó y los funcionarios que los atendieron no llevaban una respuesta clara y concreta a sus demandas, tampoco una fecha para una próxima reunión, por lo que los estudiantes han acordado salir a las calles de la capital para exigir la intervención directa del mandatario estatal.

Algo parecido pasa con las demandas de cientos de colonos y campesinos de 15 municipios del estado, que desde el inicio de la administración entregaron su pliego petitorio en la oficina del Gobernador y que el pasado 6 de marzo volvieron a ingresar otro documento, donde reiteran la necesidad de ser escuchados por Antonio Echevarría García para plantearle de viva voz la necesidad de que se programen obras básicas de infraestructura en sus comunidades, sin que hasta la fecha haya alguien con sensibilidad que pueda agendarles una cita.

En la última visita que realizaron a Palacio de Gobierno hace unos días, también les entregaron un oficio fechado desde el 13 de marzo donde se comisiona a Luis Ignacio Bañuelos Ortega, encargado de Atención Ciudadana de la oficina del Ejecutivo para que se valore y atienda el pliego petitorio de los colonos y campesinos organizados en el Movimiento Antorchista, pero da la casualidad que dicho funcionario no ha convocado a reunión alguna a los peticionarios y menos ha dado una respuesta a sus demandas.

En ambos casos, nos encontramos que los funcionarios comisionados por el Gobernador para dar seguimiento y solución a las demandas de estudiantes, maestros, colonos y campesinos han ignorado la indicación, lo que obliga a preguntarse: ¿Por qué razón no cumplen la orden? ¿Qué es lo que los motiva a no cumplir con su trabajo? ¿Está enterado el mandatario estatal que sus funcionarios no lo obedecen? ¿O están actuando ellos a valores entendidos? Ante tales interrogantes y para no quedarse con la duda es que los peticionarios han decido realizar una manifestación el próximo 10 de octubre, donde una vez más acudirán a la oficina del mandatario estatal para solicitar ser recibidos por él. Será una excelente oportunidad para que el gobierno estatal demuestre que sí hay voluntad de diálogo y lo más importante que sí hay sensibilidad para atender las demandas de los nayaritas más pobres del estado. La moneda está en el aire, como siempre será a ellos a quienes toque aclarar estas dudas. Que conste.