CAPTAR AGUA DE LLUVIA EN VEZ DE QUE SE VAYA AL DRENAJE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano
Al darse a conocer que prospera la iniciativa de ley de la diputada Érika Leticia Jiménez Aldaco, respecto a la captación de agua de lluvia, me hizo recordar los famosos macro-tanques que ahora son un elefante blanco sin uso ni beneficio; pero que ahora con esta iniciativa podrían volver a la vida activa.

Si bien se dice que ahora es un nuevo sistema sencillo y con materiales sencillos, y que por lo pronto este primer sistema será instalado en la plaza pública de la colonia Chapultepec de Tepic, si se trata de captar el agua de lluvia pues también se podrían destapar los macro-tanques de la parte de arriba para que les caiga en su interior toda el agua posible. Aunque aquí surge un pequeño detalle: el agua que se capte, ya sea en el nuevo sistema o en los macro-tanques, se tendría que filtrar debido al aire contaminado, una contaminación que contiene partículas nocivas que, según los expertos, las bajan la lluvia al caer, por lo que estas partículas se irían depositando en el fondo de donde caiga el agua o ensuciando las tuberías que acarrearan el agua de lluvia sucia.

Es obvio que debido a la urbanización de la capital nayarita los mantos freáticos en el subsuelo de Tepic dejaron de recibir el agua de lluvia debido a la deforestación requerida para crear los asentamientos urbanos y por ende la pavimentación con asfalto o concreto utilizado para cubrir sus calles, cuyas alcantarillas por lo regular hacen correr el agua de lluvia hacia los drenajes perdiéndose grandes cantidades de agua que antes surtían esos mantos freáticos pero que ahora al revolverse con las aguas negras van a dar al río Mololoa y demás arroyos que lo surten con sus corrientes.

Y a propósito de deforestación, es muy claro que a Tepic le hacen falta muchos árboles que en gran manera contribuyen a que el agua de lluvia no escurra sino que baje precisamente a las raíces de los árboles abasteciendo a la vez los mantos freáticos. Esta falta de arbolado en la capital nayarita es muy obvia, ya que es muy escasa su presencia en la mayoría de las calles tanto del Centro Histórico como de las colonias del entorno y los suburbios que cada día se ven más pelones porque alguien ya pensó en construir en las pocas áreas verdes que quedan.

Recuerdo que alguna vez comentando con un adulto mayor respecto a que en Tepic cada vez llovía menos y más en los alrededores, me dijo este señor que precisamente era al crecimiento de la ciudad, ya que la vegetación atraía la lluvia y que como ésta desaparecía para dar paso a casas y casas, era por eso que ahora llovía más en los alrededores de la ciudad; claro que esto no significaba que ya no fuera a llover en la ciudad, pero ya con menos frecuencia. Y también comentó este anciano que si no notaba que el clima también estaba cambiando considerablemente y que por lo mismo ya no se podía seguir llamando a Tepic la ciudad de los siete climas.
Pero volviendo a la iniciativa para los receptores de agua de lluvia, ojalá y se implemente desde luego porque llegará el día en que los pozos abastecedores se tengan que hacer más profundos o buscar en otros lados el abasto de agua para la ciudad.

Aunque aún quedan muchos lugares por donde en sus subsuelos corren ojos de agua a poca profundidad, porque se han dado casos que al comenzar a hacer una zanja de pronto brota el agua, pues se dice que al construir el estacionamiento bajo la Plaza Bicentenario, frente al Palacio de Gobierno, surgieron algunas dificultades debido a que se encontraron varios veneros de agua que hicieron un poco más difícil que el estacionamiento quedara terminado en el tiempo requerido.

Algo similar pasó en los patios de maniobras de la estación del ferrocarril, cuando se pretendió construir una báscula de vía al sur de la estación, pasando la avenida principal, en donde estaban tres vías férreas denominadas vías nuevas, pero que en el argot ferroviario se les decía “las tamaleras”. Así que en la vía tres que era la que está o estaba al lado poniente se comenzó a escarbar y a escasos dos metros pasaba una fuerte corriente de agua imposible de bloquear, por lo que los trabajos quedaron inconclusos cubriendo nada más la superficie y la vía quedó inutilizable.

Siempre se ha dicho que Tepic es muy húmedo, y lo comprueba la ropa que se guarda en los roperos o closets o cualquier artículo que dura tiempo sin utilizarse; pero por desgracia cuando el humano le echa mano a los ojos de agua que descubre, se secan y más ahora que Tepic cuenta con más habitantes.

Sea pues. Vale.