Periodico Express de Nayarit
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Campesinos ecologistas rescatan al palapar de Tuxpan

Armando Fránquez

2012 / 04 / 12

Javier, ¿es posible rescatar el Palapar de Tuxpan?

-Claro que es posible. Fíjate que ahorita hemos tenido un avance de todo lo que es el proyecto de rescatar 2 mil 100 hectáreas de las 3 mil 600 que teníamos de palapar. Afortunadamente, todas las autoridades relacionadas con el medio ambiente están participando y coadyuvando con el proyecto. Estamos ahorita en el proceso de un litigio en el Tribunal Unitario Agrario que esperemos que ya nos dé respuesta rápida y salga la sentencia para poder tomar las acciones más directas todavía para la recuperación de nuestros bosques.


-¿En qué condiciones se encuentra actualmente el palapar?

-El palapar se encuentra actualmente en un 60 por ciento de su rehabilitación. Tenemos casi tres años desde que iniciamos estas acciones cuando el 25 de enero del 2009 la Asamblea General del Ejido de Tuxpan tomó la decisión de rescatar el palapar y se formó un comité que tu servidor representa junto con otros compañeros como Julio Ponce, Sebastián Alcaraz, Elías López, entre otros campañeros que están con mucha firmeza en esta tarea que no es nada fácil, porque nos estamos enfrentando a los compañeros que están posesionados del palapar y no quieren entender que son áreas naturales, protegidas, reservas ecológicas, que no nada más benefician a los tuxpeños sino también a toda la región y hasta universal; por lo tanto, el 80 o 90 por ciento de la población está de acuerdo con las actividades que andamos haciendo, y en este proceso está participando muy activamente la Semarnat, la Conafor, la Profepa, Semanay, Cofonay, y todas las instituciones, que forman un comité técnico al que pertenecen 17 instancias de gobierno federal, estatal, el municipio y el comisariado ejidal.


-¿Cómo era antes el palapar y cómo fue que inició su invasión?

-Hace 40 años teníamos un bosque esplendoroso, de más de mil hectáreas; era un bosque cerrado con la palma del coco de aceite, el cedro, la amapa, la caoba, la ceiba, el ébano; todas esas especies fueron desapareciendo con el tiempo por la invasión humana, y por la ignorancia y por decisión de todas las administraciones anteriores, que si bien no estaban de acuerdo en que se invadiera el palapar, pero tampoco hacían nada por evitarlo, y se formó un vicio tan tremendo que ahora estamos teniendo muchos problemas para convencer a esa gente de que ya no es posible seguir devastando el bosque. En Tuxpan, es cierto, se cometió un ecocidio de grandes dimensiones en donde la fauna silvestre casi desapareció. Estuvo en peligro de extinción el propio palapar, pero ahora con estas acciones que estamos tomando con las instituciones se formó un polígono de 2 mil 100 hectáreas que vamos a rescatar, para lo cual vamos a hacer una propuesta a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores para que el palapar de Tuxpan, una vez ya determinado su polígono y con todas las acciones de gobierno que tenemos que instrumentar, sea intocable por el resto del tiempo en beneficio de las generaciones venideras.


-¿Cuántas personas están posesionadas de parte del palapar?

-Ahora tenemos detectados de 95 a 100 invasores, de los cual 30 o 35 son aguerridos, nos amenazan, nos agreden, y se andan defendiendo. Dicen que hasta el peor delincuente tiene derecho a defenderse, pero en este caso atentar contra la naturaleza, aparte de que es un delito, un crimen, no debemos de permitirlo, porque en estos tiempos tan difíciles donde se está manifestando de manera muy extremosa el calentamiento global, el derretimiento de los polos y todo lo que nos está pasando porque no tuvimos el cuidado de atender nuestros recursos naturales, y ahora es necesario que lo hagamos porque aparte de que es nuestra responsabilidad, tenemos la obligación de hacerlo, porque el trabajo no es tanto en beneficio de nosotros, sino que estamos pensando en las generaciones venideras que también merecen que sus recursos naturales les sean entregados así como los recibimos nosotros.


-¿Qué tipo de flora y fauna recuerda existía antes en el palapar?

-Cuando teníamos el bosque en su plenitud era muy variada la fauna silvestre que en aves teníamos desde guacamayas, pericos, chachalacas, cotorras y un sin fin de garzas, patos silvestres, pichichines; y de animales de suelo había tigres, jaguar, ocelote, lince, ardilla voladora, armadillo, conejos y muchos más. Precisamente de eso se mantenía mucha gente, así como de la extracción del coco seco, del coco amarillo, y ahora ya no hay nada de eso. La gente en su ignorancia no ve que es más el beneficio que da para subsistir que si lo destruimos, aparte de que se nos va a ahuyentar el agua, no vamos a tener humedad residual, las tierras se erosionan, y un sin fin de perjuicios si nos acabamos el bosque, y en cambio, si lo conservamos, recibimos mucho beneficio. Ahorita ya está regresando la fauna silvestre porque es su hábitat natural. El bosque ya está en paz, relativamente, y ya tenemos otra vez venado, lince, tigrillo, onzas, coyote, y todo lo que es propio de ese corredor de la fauna silvestre. Sin embargo, hay cacería furtiva, que la estamos combatiendo. Ahorita por acuerdo de asamblea tenemos el palapar en cuarentena y está prohibido tumbar todo tipo de vegetación y cazar todo tipo de animales, por eso ocupamos acciones más directas. Nosotros no queríamos llegar al extremo de detener a la gente, de meterla a la cárcel, ni mucho menos, porque es gente igual que nosotros, que tienen pobreza, pero la pobreza no quiere decir que no cuidemos la naturaleza. La pobreza no es pretexto para destruirnos a nosotros mismos.


-¿Qué uso le dan los invasores a la tierra del palapar?

-Agrícola y ganadero, principalmente. Los invasores cometen tres tipos de delitos, porque la vocación del bosque es cien por ciento forestal; no tiene vocación agrícola ni ganadera. Los delitos que se cometen ahí son: primero, al destruir la vegetación, son delitos contra el medio ambiente; segundo, al invadir terrenos de uso común del ejido no saben que hay que solicitar un permiso a la Semarnat para el cambio de uso de suelo; y el otro delito es que se convierten en depredadores. La ley de ninguna manera los protege. Si nos vamos a la Ley Agraria, el Código 59, dice que es nula de plena asignación cualquier reparto que se haga en bosques y selvas tropicales, y el Código Penal Federal es más duro, más tajante, porque dice que quien corte un árbol en un bosque se hace acreedor a una multa de mil días de salario mínimo, de seis a nueve años de prisión, y hasta doce si es reincidente. Todos esos delitos, si los aplicamos, vamos a dar contra ellos de manera muy contundente, por eso los queremos concientizar, los queremos llamar a la negociación, pero la mayoría no acepta, por lo tanto, estamos en eso, tratando de que sea lo menos posible álgido el problema, pero vamos a tener que aplicar acciones legales.

-La gran mayoría de los campesinos están enfocados en hacer producir la tierra y no les interesa mucho el medio ambiente, ¿por qué a Usted sí le preocupa el medio ambiente?

-Yo en lo personal desde que nací conocí el bosque, conocí el palapar, y siempre he sido amante y admirador de la naturaleza, porque sé y tengo plena conciencia de que nosotros debemos de aprender a vivir en armonía con ella; ser amigo de los árboles y de los animales, porque los necesitamos para vivir. Todos somos parte de un ecosistema y el planeta Tierra nos necesita a todos y es nuestra casa. En Tuxpan, desafortunadamente, crecimos con falta de una cultura medioambientalista. Nosotros afortunadamente en Tuxpan tenemos más de 9 mil hectáreas abiertas al cultivo. Nosotros les decimos a los compañeros que dejen en paz al bosque y que esas tierras abiertas al cultivo las hagamos más productivas, que nos preocupemos por tecnificar, por nivelar terrenos, por hacer canales, y ahí nos va a ir bien a todos si hacemos dos cosechas al año y dejamos en paz a nuestros recursos naturales. Ahorita estamos haciendo un trabajo muy intenso en las escuelas para ir cambiando la mentalidad del niño que es más moldeable que los adultos, por eso estamos trabajando con los niños, los jóvenes, para que crezcan con la nueva cultura de vivir en armonía con la naturaleza, ser amigo de los árboles y de los animales, para que cuando vean una lagartija ya no la maten, que cuando vean un animal silvestre como un mapache, una armadillo, un tlacuache, un tejón, lo que vean, que ya no lo agredan y que lo vean como parte de la vida misma. Ese es el mensaje que le estamos dando a las nuevas generaciones; y nosotros vamos a poner todo lo que esté de nuestra parte por lograr el objetivo de rescatar el palapar de Tuxpan, porque si los tuxpeños no lo sabían, o no lo saben todavía, es el único bosque que existe en toda la cuenca del Pacífico desde Colima hasta Baja California. Es el último bosque que nos queda y debemos de rescatarlo y cuidarlo.