ANTE EL CORONAVIRUS, ESTAR BIEN INFORMADOS Y ATENDER LAS FUENTES OFICIALES

MONITOR POLÍTICO
Julio Casillas Barajas


Recuerdo que un alto prelado de la iglesia comentó, quizá motivado por las críticas dirigidas al clero, que la murmuración y las mentiras se asemejan a la falsa moneda que, acuñada al principio por grandes criminales, es consumida luego por personas honradas que perpetúan el crimen sin saber lo que hacen. Si la  lengua es una espada, una lanza -y  la más aguda-, debemos considerar que con un solo golpe atraviesa a tres personas: la que habla, la que escucha, y  de quien se habla.

Ahora, con las redes sociales, el Facebook, el Twitter, y otros instrumentos, hay individuos  interesados en infectar con mentiras el ambiente social para  manchar la buena reputación de gente honrada o simplemente estar atareados  en conseguir ese fin perverso para desorientar y distorsionar la realidad.

Por el otro lado, bien porque surgen verdades completas  que construyen opinión pública y generan debate para limpiar el panorama de corrupción y malas prácticas. Eso es bienvenido.

CONTINGENCIA SANITARIA
Ante la adversidad evidente surgen torrentes de mentiras que intentan destruir la información verdadera  y estamos ciertos que esas expresiones se fabrican en los corazones corrompidos, envidiosos, celosos, ociosos e irresponsables.

Los malosos se escudan en aquel que dijo de sí mismo: “Soy un dinamitero; el hombre más peligroso que ha existido en la humanidad”. Ese fue Nietzsche que, entre otras frases para recordar, escribe: “Mentid, mentid, mentid”.

Algo parecido escribe Maquiavelo que ha hecho tristemente famosa su frase: “Calumnia que algo queda”. 

¿Será verdad  que la calumnia deja algo? 
Pensamos que quitada la fama,  luego es muy difícil recobrarla totalmente. Simplemente hay que probar derramar el agua contenida en un vaso, y luego tratar de recogerla toda con el propósito de llenar el mismo vaso. No lo conseguiremos porque algo queda en el suelo. Así de sencillo este ejemplo. Dañar por dañar, engañar por engañar, a nadie sirve, ni al ego de los francotiradores ni a la víctima. Es simplemente un acto de maldad.

ATENDER MENSAJES OFICIALES SOBRE CORONAVIRUS
En las circunstancias que vivimos  ahora,  han sido de constantes las situaciones que llevan al mundo  al llanto, al luto, al dolor y a las pérdidas humanas y materiales. La pandemia afecta todo lo que toca con sus resultados onerosos para las familias y gobiernos.
La solución  no se consigue con las armas, mucho menos con la violencia, ni con las falsedades, sino con la ciencia y la paciencia. Tampoco con las mentiras ni los engaños.

Para enfrentar este reto, es necesario  acudir a las fuentes oficiales para recoger y usar la información que surja. Sigamos los mejores programas de salud y empleemos  las mejores herramientas para contrarrestar el coronavirus y sus efectos  destructivos.

Dejemos de lado las campañas de mentiras  que a nadie sirven: ni a quien las organiza ni a quien las soporta. La mejor es la información constructiva que pueda procesarse y utilizarse para que Nayarit salga ganando. Todos atentos y unidos en torno a la disposiciones oficiales que son las correctas y oportunas. 

Excelente día.