AGENDA DE SEGURIDAD Y DEFENSA

Carlos Ramírez

-Guardia Nacional: el verdadero debate

El debate sobre la presunta militarización de la Guardia Nacional parece hasta artificial: es prácticamente imposible que los militares hoy regresen a sus cuarteles. De hacerlo, la inseguridad tendría un gran repunte.

Los grupos ciudadanos que piden una Guardia Civil sin militares ignoran que el auge del crimen organizado de 1984 a la fecha ha sido producto del fracaso de las agrupaciones policiacas. De 1997 a 2018 los homicidios violentos aumentaron 70%.

Lo que los opositores no quieren entender es que el crimen organizado/desorganizado tiene más personal, armas y violencia que los grupos oficiales de la seguridad pública. Y ahí es donde se percibe que las fuerzas armadas son las únicas que pueden parar a los delincuentes.

La otra parte ignorada tiene que ver con la sociedad. El poder del crimen no sería posible no sólo sin la complicidad oficial de policías, impartidores de justicia y funcionarios, sino que también tiene la protección y el aval de la sociedad. Lo que ocurre con los huachicoleros explica este fenómeno: el pueblo vive de lo que les dejan los criminales, porque la ayuda oficial se redujo a nada.

Por eso el debate sobre la Guardia Nacional en las dos cámaras del Congreso deberá atender toda la complejidad del problema. NI el crimen desaparecerá sin militares en la Guardia Nacional, ni la participación de policías militares y navales será una garantía de victoria total y rápida.

Los responsables de la operación política para aprobar la Guardia Nacional, con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, al frente, no pueden ofrecer garantías. Pero mucho avanzarían si cuando menos explican la complejidad del problema y crean instancias de rendición de cuentas permanentes. Las dos fases de la Policía Federal prometieron mucho, no cumplieron casi nada y tampoco imponen sanciones por la ineptitud.

Los legisladores y las organizaciones civiles interesadas en la seguridad pública debieran tener acceso al diagnóstico crítico que tendrían que presentar los promotores de la Guardia; hasta ahora se ignora si tal diagnóstico existe y si conviene difundirlo. Pero la mejor manera de convencer de la prioridad de la seguridad sería conociendo toda la realidad.
Lo peor que le puede ocurrir a la GN sería aprobarla por dedazo legislativo.

CARPETAS
-Competencia de cifras. La presidencia de la república abrió su página de conteo de homicidios y Reforma comenzó el suyo.

-El fin de semana los eventos militares mostraron una sólida alianza entre el ejército y el presidente López Obrador. Hubo mensajes en clave.

-Buen esfuerzo del líder senatorial morenista Ricardo Monreal para sacar la nueva Minuta sobre la Guardia Nacional, pero el problema estará con los diputados morenistas.

El autor es director del Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.